
Para entender el potencial del radar, analicemos un escenario real. Conozgamos a dos usuarios: por un lado Manuel, que administra una pequeña empresa de fontanería local, y por el otro a Sofía, que acaba de encontrarse la cocina completamente inundada.
Manuel necesita que su dispositivo le alerte de forma automatizada cuando algún potencial cliente dentro de su zona de cobertura demande sus servicios profesionales. Para ello, despliega el menú principal integrado en el mapa y accede al panel de filtros.

En la pantalla de filtros es posible discriminar tanto los criterios de visualización del mapa activo como los filtros de notificación en segundo plano. Estos últimos se encargan de escanear la zona asignada para avisar de nuevas alertas críticas incluso cuando la aplicación está cerrada.

Como se observa en su terminal, Manuel mantiene activos 3 filtros estratégicos y dos canales de notificación push: una regla asignada al icono de herramientas corporativo y otra vinculada estrictamente a la palabra clave "Fontanero". Adicionalmente, monitoriza la etiqueta "panaderiaAntonio" solo para visualización en mapa, descartando alertas intrusivas de este último fuera de la app.
Al otro lado del nodo, Sofía sufre la rotura de una tubería. Necesita de forma urgente asistencia técnica de proximidad. Configura una nueva marca estática en el radar, pero antes de lanzar la orden de publicación al mapa, accede a la sección de Ajustes Adicionales.


Una vez dentro del panel de metadatos, indexa la palabra clave "Fontanero" y ejecuta la publicación. Al instante, el motor de Owsi procesa el rango de coordenadas y dispara una alerta push al terminal de Manuel.

Manuel abre la notificación de Owsi, localiza la marca activa de Sofía sobre la cuadrícula y puede evaluar la avería de inmediato visualizando los detalles adjuntos y abriendo comunicación a través del chat interno de la marca o mediante un canal privado cifrado.

